Un palacio que se tornó refugio

Un palacio que se tornó refugio

En su segunda novela, la francesa Laetitia Colombani, rescata la biografía de Blanche Peyron, una dirigente del Ejército de Salvación que fundó –hace cien años- un albergue para mujeres en situación de vulnerabilidad, y la contrasta con la historia de una joven abogada que llega allí con un propósito exclusivamente individual para luego descubrir la experiencia de la sororidad.

Por María José Quiroga

Si uno fuera capaz de sustraerse al lugar común inicial de “profesional exitosa – que se deprime luego de una decepción amorosa – y por recomendación de su psiquiatra- encara una labor solidaria – para ´recomponerse´”, podrá entrar de la mano de Solène (la protagonista de la novela) al Palacio de la Mujer. En ese lugar, que alberga a mujeres en riesgo de exclusión, encontrará a las que huyen del África subsahariana para salvar a sus hijas de la mutilación genital, las prostitutas, las que escapan de Serbia, las madres solas que dependen de una asignación del Estado, las trans, las homeless: todas las que han sufrido las mayores violencias.

La primera mañana que Solène sube las escaleras del palacio no se imagina lo encontrará una vez dentro. Como tampoco lo sabía Laetitia Colombani (autora de la novela) cuando un día, perdida en el elegante Distrito 11 de París, se encuentra –sin ni siquiera conocer de su existencia- con el imponente edificio situado en la Rue de Charonne.

Cien años antes de ese día otra mujer, Blanche Peyron, una oficial del Ejército de Salvación, sí fue capaz de imaginar un destino para esa construcción que hoy es monumento histórico: un albergue para mujeres en situación precaria. Con esa idea, inició una campaña de donaciones y fue juntando peso por peso el dinero necesario para comprar primero y restaurar después el edificio, construido en 1910 en el mismo lugar donde fue demolido un convento que en el siglo XVII ocupaba una congregación de monjas dominicanas, desalojadas durante la Revolución Francesa.

En solo seis meses se remodelaron las 600 habitaciones repartidas en cinco pisos y los lugares colectivos en la planta baja. La residencia, que había sido edificada como un hogar para varones solteros y pobres, fue usada durante la Primera Guerra Mundial como hospital y posteriormente ocupada por un ministerio. El Palacio de la Mujer se inauguró el 23 de junio de 1926. Actualmente, viven en ese lugar unas 450 mujeres de las más diversas nacionalidades.

La novela está estructurada en capítulos que van alternando esos dos tiempos distintos, separados por un siglo. El palacio actual y el trabajo que realiza allí Solène como escribiente pública y la biografía de Blanche, nacida en Lyon en 1867; esa mujer a quien nadie parece recordar hoy, salvo porque su nombre figura en la puerta de una de las habitaciones.

La historia nos permite asistir a la recuperación de Solène, una joven abogada algo individualista y despreocupada por el sufrimiento de las demás, mientras va ganando la confianza y el afecto de las huéspedes escribiendo todo tipo de cartas: desde el reclamo a un supermercado por un cobro indebido hasta un texto lleno de dolor para tratar de explicar las razones del abandono a un hijo que quedó en Guinea.

Las Vencedoras es la segunda novela de Laetitia Colombani (Burdeos en 1976), una actriz y directora de cine que publicó anteriormente La Trenza, en 2017. En ese primer libro aborda también la problemática del género a través del relato de tres historias sobre mujeres que viven en lugares muy distintos del planeta. Con un recurso narrativo muy original, Colombani es capaz de entrelazar esas tres vidas de la misma manera en que se entreteje el cabello para trenzarlo.

Ficha técnica

Título: Las Vencedoras
Autora: Laetitia Colombani
Editorial: Salamandra
Lugar y año de edición: Barcelona, 2020
Cantidad de páginas: 224