Manifiesto de comunicadoras: de la palabra a la acción

Manifiesto de comunicadoras: de la palabra a la acción

Desde hace casi tres meses circula en las redes una lista de demandas -dirigidas a empresas, a periodistas y al Estado- con medidas concretas para erradicar la violencia de género en los medios: el Manifiesto de Comunicadoras de la provincia de Córdoba. Una acción de incidencia pública, construida en forma horizontal y que sigue cosechando adhesiones.  

Por Josefina Edelstein*

Marzo 2021 nos encontró con fisonomías cubiertas por barbijos y la distancia necesaria para evitar el coronavirus. Era una costumbre y una necesidad de cuidado de nosotras mismas y de nuestro entorno. Teníamos plena conciencia de que llegar al 8 de marzo bien paradas era clave para mostrar, una vez más, que los derechos de las mujeres siguen siendo materia de reclamo y una construcción colectiva que se debate en recintos y en la calle, espacio público testigo de la lucha por la igualdad y contra la violencia de género.

Mientras se cocinaban los preparativos para la marcha y se discutían los términos del documento que se leería al pie del Palacio de Justicia, surgió la necesidad de cristalizar los puntos decisivos de una estrategia de incidencia sobre la comunicación que se produce, circula y reciben las audiencias de la provincia de Córdoba.

Cuatro organizaciones nos unimos tras ese objetivo: el Programa Género y Diversidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UNC), el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren), la Red PAR Córdoba-por una comunicación no sexista y el colectivo Ni Una Menos.

Éramos cuatro organizaciones potentes y los dedos de una mano alcanzaban para contar los cuerpos y cabezas que poníamos en marcha una actividad sin precedentes en la Docta y el país. Concebimos el borrador del Manifiesto de Comunicadoras de la provincia de Córdoba contra la violencia de género.

La costumbre de la virtualidad colaboró para pergeñarlo en cualquier momento del día, incluidas las horas en que la gente duerme.

Todxs activando en red

Estuvo listo para el 11 de marzo, Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación. Organizamos la campaña de difusión y lo presentamos en el espacio virtual temiendo que solo las mismas caras de siempre pidieran que se les habilitara el ingreso. Sin embargo, había una vibración que marcaba un clima diferente, de entusiasmo, de haber tocado un punto neurálgico para quienes hacemos comunicación, de saber que colectivamente podemos incidir en el Estado, en los medios y entre colegas.

Nos encontramos más de 20 profesionales de la provincia. Trabajadoras de espacios de comunicación de instituciones públicas y privadas, periodistas de medios autogestionados, cooperativos y de los grandes medios compartimos experiencias, saberes y perfilamos en consenso la versión definitiva, que incluye 18 demandas concretas, dirigidas a las empresas y espacios de comunicación, a lxs periodistas y al Estado.

Había preguntas insistentes: ¿Cómo seguimos? ¿Qué vamos a hacer después de circular el Manifiesto?

Decidimos, en esa primera reunión, que íbamos a presentar el documento en los medios de la provincia, en instituciones públicas y privadas que tuvieran áreas de comunicación y en los organismos o dependencias estatales que pudieran incidir para concretar nuestras demandas. Y acordamos trazar una estrategia para impulsar, al inicio, un punto clave de cada instancia en la que nos propusimos trabajar.

A los medios, organizaciones y espacios de comunicación, pedirles en primer lugar el efectivo cumplimiento de la equidad de género y la aplicación del “cupo trans; a lxs trabajadorxs de la comunicación, extremar el cuidado en las noticias sobre la violencia machista, evitando el morbo y la espectacularidad, y que observen los protocolos de buenas prácticas elaborados por organizaciones competentes; y al Estado, que garantice el acceso a la información pública y a datos precisos sobre las políticas en materia de género.

Pero ya en el primer encuentro sabíamos que necesitábamos el apoyo de más organizaciones y de personas de todos los ámbitos y de todas las identidades sexogenéricas. Con la participación de muchas, agitamos la adhesión al Manifiesto en las redes personales, en notas periodísticas y en todos los espacios posibles.

A recorrer despachos y oficinas

En un segundo encuentro, más numeroso aún que el primero, surgieron ideas para ganar más adhesiones, propuestas para presentar el Manifiesto en eventos públicos y la posibilidad de empezar a concretar reuniones con propietarios y directivos de medios, dirigentes, legisladores y funcionarios. Esa agenda hoy está en pleno armado.

La premisa, entonces, es lograr cambios; dar el paso de la palabra hacia la modificación concreta de prácticas que permitan trabajar en espacios igualitarios, equitativos y libres de violencia de género; y producir comunicación con perspectiva de género transversal en todos los contenidos y formatos.

En ese sentido, las medidas consignadas en el Manifiesto toman como base las resoluciones de la Conferencia de Beijing (1995) y, en particular, lo que dispone el punto 234: “Existe en todas partes la posibilidad de que los medios de comunicación contribuyan en mucha mayor medida al adelanto de la mujer.

A la fecha, colectamos más de 800 firmas entre las que se hallan las de comunicadorxs famosxs y las de trabajadorxs sin rutilancia pero que caminan la calle con cuerpo y alma. Adhirieron periodistas, académicxs, investigadorxs, profesionales que están en cargos políticos, docentes, publicistas, artistas y estudiantes.

Cuando les preguntamos el motivo de su apoyo, respondieron:


* “Adhiero al Manifiesto ya que considero necesario trabajar en pos del cumplimento de la paridad de géneros e inclusión del cupo trans en los medios para garantizar una comunicación igualitaria”.
Mariana Mandakovic, secretaria General del Cispren


* “Adhiero al Manifiesto porque nuestras acciones crean realidad. Necesitamos un periodismo que colabore con la construcción de un mundomás justo”.
Eugenia Almeida, periodista y escritora


* “Adhiero al Manifiesto porque se necesita incidir de manera concreta en el actual mapa local de medios y prácticas de la comunicación y el periodismo. Necesitamos que se garantice la perspectiva de género en todos los espacios que tengan la tarea de comunicar, que exista pluralidad de voces y abordajes, paridad en la ocupación de cargos, erradicación de prácticas discriminatorias y el cupo trans. Tenemos un gran cuerpo normativo en nuestro país que nos acompaña para que se transformen las prácticas machistas y transodiantes en la comunicación, pero la batalla es cultural”.
Verónica Ferrucci, periodista en La Tinta

Adhiero al Manifiesto con el objetivo de formar equipos de trabajo que garanticen la diversidad de enfoques y la pluralidad de perspectivas”.
Andrés Fundunklian, delegado por Cispren en La Voz del Interior


La erradicación de la violencia de género en los medios de comunicación es necesaria y urgente. La paridad de género, la defensa de los derechos y el rol activo de mujeres en puestos de conducción, debe garantizarse en los medios y organizaciones de comunicación. Como trabajadora de prensa y a favor de un periodismo más comprometido, adhiero al Manifiesto de Comunicadoras de Córdoba”.
Karina Ortiz, periodista de Telefé Córdoba


Adhiero al Manifiesto por medios con equidad de género y libres de violencias”.
Soledad Segura, docente e investigadora (FCC-UNC, CONICET).


Estamos tocando el borde de junio; se acerca un nuevo aniversario de NiUnaMenos (3/6) y el Día del / la Periodista (7/6) y todo indica que se avecinan cambios. Gracias a quienes se sumaron. Gracias, en particular, a quienes vamos codo a codo en este desafío: Myriam Mohaded, Jimena Massa, Mariana Mandakovic, Mariana Palmero y lxs integrantes de Red PAR-Córdoba.

Para sumar tu adhesión al Manifiesto, clicá aquí

* Periodista, comunicadora, docente