El día que nos pusimos gafas violetas

El día que nos pusimos gafas violetas

Por Dafne Sabenes Plou *

A fines de la década del 80, varios encuentros de comunicadoras y periodistas en diversos países latinoamericanos convocados por la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana del Reino Unido (WACC-UK), pusieron en discusión el contenido discriminatorio y estereotipado de los medios que promovían una imagen de la mujer y un discurso respecto a sus derechos que poco tenían que ver con las demandas y avances legislativos y en políticas públicas que el movimiento feminista comenzaba a exigir en ese momento.

WACC-UK -organización internacional dedicada a trabajar por los derechos a la comunicación de la cual soy integrante y con la que colaboré por mucho tiempo- marcó en ese momento una estrategia de alianzas para fortalecer la discusión a fondo estas cuestiones que invisibilizaban a las mujeres y al feminismo en el discurso de los medios, hecho que se reflejaba en la falta de circulación de información y opiniones de las mujeres en el debate público.

Luego de años de vivir bajo dictaduras opresoras, que mantuvieron un rígido concepto de la familia y del rol de la mujer en la sociedad, el movimiento de mujeres comenzó a teñirse de feminismo y a buscar nuevos protagonismos e incidencias en la sociedad, la política y la cultura latinoamericanas. Los cuestionamientos y protestas se expresaban en publicaciones propias y en actos públicos, pero rara vez eran reflejados en los medios; y si lo eran, el discurso condenatorio y prejuicioso ganaba las columnas y titulares.

Para las que comenzábamos a participar en las carreras universitarias de Comunicación y Periodismo y en el trabajo de los medios, los cuestionamientos no eran sencillos de plantear en redacciones ni en ámbitos radiales o televisivos, donde los planteles de presentadores, periodistas, editores y conductores de programas eran absolutamente masculinos y muy poco interesados en los reclamos por cambios sociales que comenzaban a expresarse en los incipientes movimientos feministas locales.

En preparación para la Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing (China)[1], las comunicadoras y periodistas nos preguntábamos con total claridad “¿quién hace las noticias?”, y por qué sólo estamos en ellas como ciudadanas de segunda, sin protagonismo, sin ideas propias, muchas veces como víctimas incapaces de resolver nuestra situación, como si no tuviéramos propuestas concretas para lograr los cambios que se veían como absolutamente necesarios para lograr la igualdad.

La Conferencia abría una oportunidad también para discutir el rol de los medios de comunicación en este debate por una sociedad de iguales y por interpelar el papel que juegan estos medios en la conformación de las imágenes, los discursos y las voces de las mujeres que reclamaban cambios profundos, de políticas y de conductas.

Con el empuje de las consultas regionales, la WACC-UK decidió organizar una reunión internacional con amplia representación de mujeres periodistas, comunicadoras y académicas de todo el mundo en Bangkok, Tailandia, en febrero de 1994[2]. Contó con Isis Internacional Manila[3] y el Centro Tribuna de la Mujer de Nueva York (IWTC)[4] como co-organizadoras y aliadas estratégicas para reunir a 450 mujeres de 80 países bajo el lema “La comunicación como fuente de poder para las mujeres”. De allí salieron con fuerza iniciativas que influyeron en la redacción del Capítulo J de la Plataforma de Acción de Beijing[5], sobre Mujer y medios de difusión.

La Declaración de Bangkok[6] se constituyó en una valiosa herramienta para influir en numerosas propuestas y resoluciones de nivel internacional.

Invisibles nunca más: nace el monitoreo GMMP

Una de las iniciativas cruciales de la Conferencia de Bangkok fue el lanzamiento de un Monitoreo Global de Medios de Comunicación (GMMP) para fundamentar la falta de inclusión y visibilidad de las mujeres en los medios. Se podía constatar a simple vista que esta problemática era mundial, pero faltaba tener los datos duros para demostrar de modo concreto y sin matices que era necesario encontrar soluciones de fondo.

Con la colaboración de prestigiosas académicas e investigadoras sociales, WACC-UK organizó el primer monitoreo mundial, a realizarse en un día determinado en todos los países donde hubiera equipos de voluntarias y voluntarios dispuestos a dedicar la jornada a una minuciosa revisión de diarios y programas informativos de radio y televisión. Importaba conocer no sólo el contenido de las noticias y su inclusión o no de temáticas que tuvieran que ver con los derechos de las mujeres, el movimiento de mujeres y del feminismo, sino también si los medios incluían las opiniones de mujeres ya fuera como referentes o como columnistas de los medios. ¿Qué opiniones se pedían a las mujeres: las expertas en un tema o la de vecinas que opinan al pasar? ¿Qué tipo de columnas periodísticas estaban a cargo de ellas: las de temas duros -como economía, relaciones internacionales, política legislativa- o aquellas consideradas como extensión de su rol -sociedad, cuidado, familia-, siempre con mirada conservadora y sin perspectiva de género?

Era imprescindible tener un primer resultado para llevar a la Conferencia de Beijing. Por ese motivo, se eligió un día determinado a comienzos de 1995 para incidir -con los datos en la mano- en las discusiones que se plantearan allí. Apuntar a incluir una sección sobre mujeres y medios fuerte y consistente era el objetivo estratégico de este gran esfuerzo internacional en el que participamos con mucho entusiasmo.

Recuerdo haber estado planilla en mano escuchando los noticieros de las radios AM y FM que me había tocado monitorear ese día; sin grandes expectativas, pero con la certeza de que cada aporte y cada constatación serían cruciales para crear bases de datos, informes y análisis de resultados que generaran evidencias y convocaran a las mujeres y feministas a perfilar su participación en la comunicación pública con perspectiva de género y de igualdad. Las mujeres reclamaban por espacios en los medios y por protagonismo ¡basta de permanecer invisibles! Era preciso avanzar con énfasis en derechos y en justicia de género, para multiplicar la presencia en la agenda de los medios y en los espacios del debate público sin estereotipos ni discriminaciones.

Norte, Nueva York y después

Algo más de dos décadas más tarde, en 2017, una nueva consulta convocada por WACC que se realizó en Nueva York, emitió la Declaración que lleva el nombre de esa ciudad[7] en la cual se reafirman muchos de los conceptos de la anterior y se agregan críticas a los medios electrónicos y a los mensajes predominantes en las redes sociales que “continúan siendo dominados por una visión masculina y patriarcal, repletos de contenidos degradantes, humillantes y pornográficos que afectan a las mujeres”.

Como colaboradora en la organización de la Conferencia de Bangkok y panelista en la consulta de Nueva York, encuentro que ambas declaraciones continúan siendo esenciales para fundamentar y defender la necesidad de cambios radicales en la manera en que se elaboran y difunden las noticias si apuntamos a la construcción de una sociedad con igualdad de género y respeto por las diversidades.

(*) Comunicadora social especializada en género, comunicación y tecnologías.

Presidenta de WACC América Latina de 1991 a 1999



[1] La Conferencia de Beijing fue el cuarto encuentro mundial organizado por Naciones Unidas, en 1995.

[2] Entre el 12 y el 17 de febrero de 1994, se realizó en Bangkok (Tailandia) el Encuentro Mundial ’La Comunicación como fuente de poder para las Mujeres’. http://www.mujeresenred.net/spip.php?article2017

[3] Isis Internacional es una organización feminista internacional que trabaja en áreas de conflicto y posconflicto con sede en Kampala- Uganda, África Oriental.

[4] International Women’s Tribune Center https://www.iwtc.org

[5] https://beijing20.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/sections/csw/bpa_s_final_web.pdf#page=177

[6] https://whomakesthenews.org/wp-content/uploads/who-makes-the-news/Imported/documents/bangkok%20dec%20sp.pdf

[7] https://whomakesthenews.org/wp-content/uploads/who-makes-the-news/Reports/The%20New%20York%20Declaration%202017%20on%20gender%20and%20media.pdf