Dossier

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Fotografías de María Storni

Luego un cuerpo simple sin nubes

En la serie Luego un cuerpo simple sin nubes, la fotógrafa abre una interrogación sobre qué sucede al visibilizar aquello que se encuentra velado, privado, ajeno.

El velo se desvanece osado.
Lo secreto se vuelve luz.
Y la apariencia del sujeto no es más que meramente lo inaparente.
Es eso, lo que se ve.
Pero ¿qué es lo que miramos cuando observamos una desnudez?

“Luego un cuerpo simple sin nubes” es el título de esta serie de fotografías de María Storni, extraído de un poema de Paul Éluard, y surge a partir de una imagen de Chema Madoz en la que se retrata a una persona con un vestido blanco, apoyada en una mesa, y una copa de cocktail con una bebida oscura sugiriendo un pubis femenino.

“¿Qué sucede al visibilizar el cuerpo femenino impregnado de símbolos? ¿Qué sucede al enfatizar aquello que se encuentra velado, privado, ajeno, sacándolo a la luz? ¿Qué sucede exponiéndolo hasta vaciarlo del misterio que lo oculta, volviéndolo una abstracción pura?”, se pregunta la fotógrafa María Storni, autora de la serie.

Así describe María el origen y el sentido de su trabajo. “Al ver la imagen de Madoz, instantáneamente me abstraje a la letra Y, y me pregunté cuán diferente podría ser el aspecto formal del pubis femenino. También recordé el análisis de John Berger en ‘Modos de ver’ en el que sostiene que en la tradición europea no se pinta el vello del cuerpo femenino, ya que se asocia con la potencia sexual, con la pasión”. Dice Berger: “es preciso minimizar la pasión sexual de la mujer para que el espectador crea tener el monopolio de esa pasión. Las mujeres han de alimentar un apetito, no tener sus propios apetitos”. 

Una mirada propia

La fotógrafa señala que la desnudez, a lo largo de la historia, se ha impuesto a partir de la mirada masculina y posiciona el cuerpo de la mujer como un objeto de deseo. “Mi intención es quitarle ese valor haciendo visible/posible otras miradas. Entonces, me propuse retratar a diferentes mujeres, que en su mayoría eran conocidas, durante una sesión de entre 5 y 15 minutos como máximo, con luz natural y un encuadre que previamente ya había estudiado. La misma parte del cuerpo, en su repetición formal, fue quitándole peso a la idea de ‘zona erógena’ y convirtiendo la imagen en un retrato singular de cada una de esas mujeres”.

La producción de mujeres artistas no para de crecer y proponer diversas miradas sobre sí mismas y su contexto. María Storni afirma que, “en el campo fotográfico, nosotras estamos detrás de las cámaras y disparamos. El poder de decisión es nuestro. Construimos un discurso desde la mirada propia a través de nuevas formas de representación y una nueva construcción del concepto ‘mujer’, con todos los replanteamientos que esto conlleva. Lo que pertenecía al mundo privado, ahora se vuelve público y, por lo tanto, político”.

  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple. Serie Fotográfica de María Storni
  • Luego un cuerpo simple sin nubes. Serie Fotográfica de María Storni

María Storni nació en Bahía Blanca, en 1984. Incursionó en psicología, actuación, fotografía y video. Recientemente concluyó el Proyecto Imaginario Latinoamérica, un programa avanzado de formación para fotógrafxs y artistas visuales, por lo que está dándole espacio a nuevos intereses y deseos. Le interesa el arte como experiencia en la que el cuerpo sea el principal receptor. Ante lo aparente, lo sugerente, lo indecible, lo latente, su cuerpo siente, vibra, palpita. Estas formas son su fuente de inspiración. 

Ha participado en varias exposiciones colectivas e individuales en Córdoba, Buenos Aires y España, y en encuentros como el Nano Festival de Fotografía y la Bienal de Arte Joven de la Universidad Nacional del Litoral. Recibió, junto a Azul Cooper, una mención en el VI Premio AAMEC de Fotografía Contemporánea Argentina (Museo Caraffa) por la obra “Qué hubiera sido”, y acaba de obtener la Beca Creación 2019 del Fondo Nacional de las Artes. Desde 2015 es representada por la galería de arte Esaa, de Unquillo (Córdoba), y trabaja y vive en Córdoba capital.
Se la puede encontrar en: @soymariastorni en IG y en http://mariastorni.wixsite.com/foto-grafia