Dispara

Dispara

Fotografías de Mercedes Ferreyra

Imágenes desencajadas de imputados, objetos experimentales de mutilación.

Violentos, retorciéndose en sus rincones, aislados, solitarios.

Personajes fantasmales, cuyas sombras se arrastran y perturban ese opresivo segundo de la memoria.

Con puestas en escena agobiantes, malvadas y dolorosamente reales.

Miembros descuartizados, carnes corrompidas, bocas dislocadas, cuerpos convulsos y pestilentes.

Seres deformes, abusivos y atormentados.

Prima lo grotesco, la tragedia y la muerte.

Ocho imágenes que conviven superpuestas, con aristas de trinchetas, crueles y desgarrantes.

Figuras impersonales, donde un pedazo de cada uno de ellos, hacen al genocidio.


“Dispara, la imagen mutilada” es un conjunto de collages fotográficos que Mercedes Ferreyra armó a partir de las fotografías que tomó durante la cobertura del juicio Megacausa La Perla – Campo de la Ribera (2013-2016) y otros procesos derivados (como la causa Diedrichs-Herrera, 2020-2021) que se realizaron en Córdoba (Argentina) y en los que se juzgaron delitos de lesa humanidad cometidos durante la última cívico-militar. Esa cobertura gráfica cotidiana dejó como resultado un acervo de fotografías de militares condenados por crímenes genocidas.

Una selección de esas imágenes se presentó, en 2017, en el Cabildo Histórico de Córdoba bajo el título “Dispara, un archivo fotográfico para la memoria”. En 2021, en el Espacio Cultural Museo de las Mujeres, se exhibió “Dispara, la imagen mutilada”. En esta oportunidad, Ferreyra accionó sobre las fotografías, manipulando los rostros, seccionando, mutilando, transformando y creando nuevas caras para representar a los genocidas en una operación simbólica en la que ella tiene el poder de modificar la fisonomía de los imputados, sin importar su rango militar ni su pretendida solemnidad.

“Por mi historia personal, de tener un hermano y a su esposa desaparecidos, más mi propio exilio familiar de muchos años en México, he participado activamente de la organización  ‘Familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas de Córdoba’ y del diario ‘Será Justicia’. Y allí vimos, en su momento, la necesidad de tener unx fotógrafx fijo, alguien que cubriera los juicios de lesa humanidad, particularmente el de la Megacausa, el más grande de nuestra provincia. Mi familia era víctima y querellante en esa causa, lo que implicó un compromiso mayor con esta cobertura que hice cada semana y durante varios años”.

Mercedes asumió ese rol de cronista audiovisual. Se dispuso a estudiar y fue perdiendo el temor a fotografiar a los imputados, testigxs, jueces, abogadxs y todo aquello que involucra un juicio de esa magnitud. Pero esta vez no quiso mostrar el registro formal de esas capturas sino lo que sus ojos vieron en la profundidad. “Quise compartir lo que sentí haciendo esos registros, autorizarme a algo más personal, jugar con algo más plástico -sintetiza-. Desde mi lugar de artista, tomé 40 fotografías de los imputados, cúter y tijeras, y con ellas armé ocho imágenes de 90 x 70 centímetros, rompiendo las fotografías y armando nuevos asesinos deformes”.


Mercedes Ferreyra es artista visual, fotógrafa y ceramista. Estudió en la Escuela Provincial de Bellas Artes José Figueroa Alcorta (Córdoba) y en la Escuela Nacional de Cerámica (CABA). Se formó con el escultor cordobés Mario Rosso y con Rafael Martín. Su registro fotográfico ha sido publicado en diversos diarios y libros en papel y online, tanto en el país como en el extranjero.

Recibió varios reconocimientos por su cobertura en derechos humanos. Su obra ha sido exhibida en muestras individuales y participó en varias muestras colectivas. En 2016, en el Archivo Provincial de la Memoria realizó la instalación “Pletórica del vacío”, y en 2015, en CABA, participó de “Ser Memoria” Mecis INCAA.

Obtuvo el Segundo Premio Internacional en Escultura en Valencia (España), fue seleccionada para el III Certamen de Escultura al Aire Libre en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense de Madrid (España), y participó en la Intervención Colectiva Escultórica en el Teatro San Martín. Trabaja en su taller particular de arte desde 1997.