Caminata plurinacional de las guardianas de la Pacha

Caminata plurinacional de las guardianas de la Pacha

Las integrantes del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, que llegaron al Congreso nacional luego de andar 2000 kilómetros, también tuvieron su parada en el territorio Kamiare, llamado Córdoba luego de la colonización.

Por Bárbara Maidana *

“Las palabras salen de nuestros pies porque cuando la boca se cansa de gritar y su sonido se vuelve inaudible, es necesario entonces hablar con los pies”.

Guerreras caminantes de la Pacha organizadas bajo un mismo reclamo decidieron emprender un viaje hacia la liberación del patriarcado y el extractivismo: “¡Basta de terricidio! ¡Basta de chineo!”, repitieron a cada paso de la caminata de 2000 kilómetros iniciada el 14 de marzo último para reclamar por la protección de sus ecosistemas y las condiciones de vida de sus comunidades.

El avance del monocultivo, la megaminería, el negocio inmobiliario, los incendios y desmontes son prácticas que repercuten directamente sobre las comunidades donde el agua potable y la disposición de tierras como recursos cruciales para la subsistencia se hacen cada vez más escasos. Terricidio significa desmonte para la sojización, significa millones de litros de agrotóxicos en el agua, en el aire, en el suelo y, por ende, en los alimentos.

Cansadas de ser ignoradas por el Estado, y bajo la necesidad de visibilizar problemáticas de hostigamiento y presión constante sobre sus territorios y sobre sus cuerpos, mujeres de 36 naciones indígenas tejieron redes para conformar el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir. Entrelazadas por una lucha común, reivindican la preservación de sus territorios y la finalización del racismo, las prácticas patriarcales y el abandono estatal.

Con este propósito conformaron bloques desde diferentes puntos del país y el 14 de marzo comenzaron una caminata que, rumbo al Congreso nacional, tuvo su escala en la ciudad de Córdoba. En reclamo por los derechos sobre el territorio ancestral y por los derechos de las mujeres indígenas, pusieron el cuerpo frente a la lucha por la defensa de la Pacha y por la liberación de los estereotipos patriarcales construidos en torno a las mujeres indígenas.

El bloque Noroeste llegó al territorio Kamiare, llamado Córdoba luego de la colonización, el lunes 15 de mayo. Este grupo de mujeres partió desde la comunidad Tapiete, en el norte salteño. En el camino, fueron recibiendo donaciones y apoyo, pero también atravesaron actos discriminatorios y segregacionistas por parte de la Policía. Sin embargo, resistieron y mantuvieron el paso firme hasta llegar a su destino.

En el territorio Kamiare fueron recibidas y alojadas por las hermanas de Jaruma, Movimiento de Mujeres y Disidencias Indígenas de Córdoba. En Casa Turay realizaron una muraleada y por la tarde partieron hacia la Plaza Kamichingón (conocida popularmente como Plaza Colón) donde se llevó a cabo el sahúmo como saludo y bienvenida a las comunidades. Luego se realizó una asamblea abierta que finalizó con cánticos de artistas indígenas.

El paso de las Mujeres Indígenas por el Buen Vivir por el territorio Kamiare

¿Patria para quiénes?

Determinadas a caminar entre 14 y 20 kilómetros por día, realizando paradas para reponerse, descansar, brindar asambleas y luego continuar viaje, las Mujeres Indígenas se niegan a ser simples espectadoras del atropello a sus derechos y a los derechos de la Pacha.

Por eso, mediante las asambleas que realizaron en su recorrido incitaron a sus hermanas a sumarse a la lucha. Pero también estuvieron abiertas a la comunidad en general, para quienes quisieran incorporarse a la caminata o colaborar con agua, alimentos o calzado.

“Lo que estamos haciendo no es tan solo para nosotras, es para todas las personas en general, porque la Pachamama, la Mapu, nos da cobijo a todxs. La Pacha no hace distinciones de decir ‘vos sos mi comunidad, o vos sos indígena’. No. Aquí todos respiramos el mismo aire, todos comemos de la misma tierra, solo que algunos son conscientes como para cuidarla y amarla, y a otrxs no les importa. En ese egoísmo ambicioso que tienen, no les importa destrozarla”, afirmaron en la céntrica Plaza Colón.

El 25 de mayo es la fecha clave, elegida estratégicamente, para hacer cuerpa la paradoja de la conmemoración del Día de la Patria. ¿Patria para quiénes?¿Independencia para quiénes?¿Derechos para quiénes? El origen de la Nación argentina está manchado de sangre, de la sangre ancestral de la apropiación de tierras y cuerpos. Por lo tanto, esta movilización también tiene como objetivo visibilizar la preexistencia de los pueblos originarios y denunciar el extractivismo, el ecocidio y el terricidio sobre el territorio que hoy comprende a la República Argentina.

Mientras esta fecha es conmemorada como un grito de libertad frente a lxs invasores españoles, se invisibiliza una parte de la historia en la que el Estado cometió actos de invasión, expropiación y saqueo sobre los territorios indígenas; prácticas que persisten hasta nuestros días.

Basta de terricidio, basta de chineo

Una de las representantes de la nación Aymara en el Movimiento de Mujeres por el Buen Vivir, la peruana Eugenia Butrón Cárdenas, manifestó que considera a la organización como un movimiento activo, antipatriarcal, anticapitalista, anticolonialista y antirracista. “Mientras no tengamos justicia, para ellos no habrá paz”, enunció como un lema del movimiento en contra del terricidio y el chineo. “Porque no queremos ser cómplices con nuestro silencio”, agregaron las caminantes.

“Hasta el día de hoy todos los incendios han sido impunes; pedimos que se condene a los terricidas. Nuestros gobiernos de alguna manera están alimentando esta codicia poniendo en primer lugar los bienes materiales por sobre la vida y la naturaleza; por eso, mientras no tengamos justicia, para ellos no habrá paz”, insistieron.

El chineo, en tanto, no es una práctica cultural sino una práctica colonial sistemática perpetrada por hombres criollos hacia mujeres y niñas indígenas. Es una cara más del patriarcado que es necesario erradicar. Es por esto que las mujeres indígenas reclaman al Estado que se declare como crimen de odio y se condene a quienes sigan perpetuando estas prácticas.

Pluralidad de identidades y derechos

“Como mujeres nos encontramos, nos abrazamos, nos identificamos con estas problemáticas; por ello decidimos decir basta, decidimos alzar nuestras voces e iniciar esta caminata”, explicaron desde la organización, que se asume como un movimiento de resistencia para recuperar y revalorizar la plurinacionalidad histórica que ha sido negada por la historia oficial de los Estados.

La agrupación está conformada por mujeres indígenas en una búsqueda incansable de hacer visible lo que se pretende invisibilizar: la relación cuerpo-territorio, la pluralidad de cosmovisiones, de identidades y de derechos como mujeres indígenas. “Luchamos por la autodeterminación de nuestros cuerpos, territorios y pueblos. Nuestra ancestralidad nos da poder y sabiduría. Nuestro amor por la vida nos llama a la lucha. El tiempo es hoy y nuestra unidad es impostergable”.

KAMICHINGON!!
JALLALLA!!
MBARETE!!
JARUMA!!
MARICHIWEU!!


Fotografías: Analía Martoglio y Sofía Soria